Espero generar un debate más allá de las pasiones e ideologías, aprovechando el auge en donde “no existen ideologías”, planteemos entonces…

Andrés Gutiérrez L. P.

Editorialista Revista POLL

Espero generar un debate más allá de las pasiones e ideologías, aprovechando el auge en donde “no existen ideologías”, planteemos entonces, un debate alrededor de la ética como eje fundamental del quehacer político.

Bien, en los últimos días, el Ecuador vuelve a ser noticia mundial y no, no porque un ecuatoriano ganó las olimpiadas, tampoco por una nominación de uno de los nuestros a algún Nobel, peor aún por un logro científico, tampoco por tener un presidente que haya sido sujeto de estudio de las grandes universidades alrededor del mundo; pues no, Ecuador vuelve a ser noticia mundial por retirar el asilo a Julian Assange por pedido del Departamento de Estado a través de su operador del más alto nivel, el señor Mike Pence, Vicepresidente de los Estados Unidos, quien en reunión con el presidente de Ecuador, Lenin Moreno Garcés el 28 de junio de 2018, según fuentes oficiales del Palacio de Carondelet, Pence, entre otros temas, habría condicionado a Moreno en dos preocupaciones fundamentales para la “SEGURIDAD NACIONAL DE ESTADOS UNIDOS”: el principal tema, la participación protagónica del Gobierno ecuatoriano en la “defensa del pueblo de Venezuela” así como también, la terminación del asilo político para Julian Assange y el retiro de su ciudadanía.

Según un articulo de diario La Hora, publicado por el periodista Rodrigo Santillán Peralbo, el 20 de septiembre de 2018, la presidenta de la Asamblea Nacional Elisabeth Cabezas acompañada de los legisladores Patricio Donoso, Paola Vintimilla y Fernando Flores; mantuvieron una reunión con una delegación de alto nivel del senado de Estados Unidos, entre ellos, el Senador Ed Royce y Norma Torres, representante de la Cámara de Senadores.  En esta amena conversación que tuvo lugar en el Palacio Legislativo ecuatoriano, el senador Terry Sewell dijo textual a Cabezas y cito “El tema Julian Assange es importante para nosotros”, a lo que la representante Norma Torres recalcó “Este es un tema importante para los Estados Unidos, tenemos mucho interés en que la nacionalidad de Julian Assange sea retirada”

Claramente, las tareas estaban dadas por los más altos representantes del Estado Americano, tanto el Gobierno Nacional del Ecuador como la Asamblea Nacional, tenían clara la hoja de ruta que deberían seguir para concretar los favores transaccionales acordados con los Estados Unidos.

Claramente después de estos encuentros, el 25 de septiembre en un discurso ante la ONU, Moreno realizaría su primer distanciamiento contundente frente al Gobierno de Maduro para posteriormente tener sus primeras reuniones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, acordando financiar sus políticas de corte neoliberal.

El 22 de enero de 2019, Moreno concretaría su ayuda financiera reuniéndose con Christine Lagarde, directora del FMI, encuentro en el que esperaban que su postura contra Venezuela, sería suficiente para concretar dicho salvataje financiero; sin embargo, Moreno recibió un llamado de atención y lo condicionaron a que, además de tomar las reducciones presupuestarias al área social, reducción del Gobierno y demás medidas como retiro de subsidios, etc., algo fundamental se estaba olvidando y es que al parecer, la señorita Lagarde le hizo notar que, lo dicho por el vicepresidente Pence y la alta delegación del Senado de Estados Unidos, era relevante para la negociación crediticia, Pence y los Senadores habrían dejado en claro que “el tema Julian Assange es de mucho interés para los Estados Unidos”

Sin embargo, después de esto, un grupo al interior del Gobierno encabezado por María Fernanda Espinosa, quien en este momento preside la Asamblea General de las Naciones Unidas, presionaba para mantener a Assange con protección del Gobierno ecuatoriano y, que este, no sea entregado a las autoridades británicas quienes a su vez, lo entregarían a los Estados Unidos, país en donde estaría destinado a la pena de muerte por revelar información secreta respecto a la violación de derechos humanos, genocidios y crímenes de guerra perpetuados por el ejército y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La resistencia al interior no duró más de un par de meses, ya que, entre febrero y abril del 2019, se filtraron varios escándalos de corrupción del presidente Lenin Moreno, cuentas secretas en paraísos fiscales, así como también, tráfico de influencias de sus más cercanos colaboradores.

Pues bien, no es de descartar, que estos escándalos fuesen una presión adicional del Departamento de Estado para que Moreno acceda a retirar la ciudadanía de Assange; muchos especulan que un compromiso adicional sería el brindar de protección a Moreno para que dichos escándalos sean descartados, otros, como el ex presidente de Ecuador Rafael Correa, asegura que “es un acto de venganza por revelación de cuentas en paraísos fiscales de Moreno por parte de Wikileaks”

Lo cierto es que, finalmente, el pasado jueves 11 de abril, el Ecuador y el mundo despertó con el anuncio de retiro del asilo político al fundador de Wikileaks y defensor de la libertad de expresión, la justicia y los derechos humanos; responsable de que el mundo sepa la verdad respecto a los grandes crímenes militares y conspiraciones de los departamentos de inteligencia americanos en contra de organizaciones y Gobiernos alrededor del mundo.

No es coincidencia que, tras la entrega de Assange a las autoridades británicas quienes oficialmente han declarado “no haber comprometido ninguna garantía al Gobierno Ecuatoriano” y quienes tienen un pedido de extradición por parte de las autoridades de los Estados Unidos, Moreno haya iniciado el pasado 14 de abril de 2019, una gira por Washington, en donde mantuvo reuniones con el Banco Mundial, el Departamento del Tesoro, el Fondo Monetario Internacional, entre otros funcionarios del Gobierno de Donald Trump.

Finalmente, si algo hay que reconocer, es que la mayoría de ecuatorianos desconocen lo que significa Julian Assange y Wikileaks para el mundo y, sobre todo, para los intereses de los Estados Unidos; muchos dirán que el debate de Assange es un debate ideológico, pues ya que están “censuradas las ideologías” hoy en día, les propongo analizar desde la perspectiva de justicia, verdad y libertad, así como desde la ética y el humanismo, la defensa de los derechos humanos y la libre expresión consagrada, no solo en los papeles del derecho, sino también, en la línea discursiva de todos los políticos y medios de comunicación alrededor del mundo.

Adicionalmente, lo que si deberían preguntarse los ecuatorianos, en tal virtud como se han dado los hechos y cronológicamente descritos anteriormente, es:

¿El Ecuador está siendo Gobernado por un rehén?

¿Quién o quienes están detrás del “poder”?

¿Quién realmente nos gobierna?

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